Editorial por Ramón “Topeka” González: Mburucuyá, “Los Desarrollistas”
En la intersección de las calles Rivadavia y Berón de Astrada se levanta una vieja casona que hoy parece dormida bajo el polvo del tiempo (el de la foto). Sus paredes, gastadas por el sol y la lluvia, guardan silencios largos y memorias que ya casi nadie recuerda. Las ventanas cerradas y la puerta vencida por los años dejan ver apenas la sombra de lo que alguna vez fue un lugar lleno de voces, discusiones y sueños. En otros tiempos allí funcionó un negocio, pero lo último que habitó esas paredes fue el comité del Movimiento de Integración y Desarrollo, más conocido en el pueblo como el M.I.D. Corrían los años ochenta, aquellos días intensos que siguieron al regreso de la democracia tras el largo invierno de la dictadura. En Mburucuyá, como en tantos pueblos del país, la política era conversación cotidiana. En los bares, en las veredas y en las mesas familiares se discutía el destino del pueblo con la misma pasión con que se hablaba del clima o de la cosecha. Y en ese escenario el M.I.D...







